El mapa del viaje
Antes de arrancar conviene saber a dónde vamos. Este capítulo te enseña el mapa completo: qué es exactamente el examen español, qué camino administrativo te espera después, y cómo este curso cubre cada palmo del recorrido.
El destino: el diploma de operador
En España, para transmitir como radioaficionado necesitas tres cosas, en este orden:
- El diploma de operador de estación de aficionado. Se obtiene aprobando un examen oficial. Es tuyo para siempre: no caduca.
- La autorización administrativa. Con el diploma en la mano, la solicitas y te habilita para instalar y usar estaciones de radioaficionado.
- El distintivo de llamada. Tu nombre en el aire: un indicativo único (del estilo
EA5XYZ) que te asigna la Administración y que te identifica ante el mundo entero.
Todo esto lo regula el Reglamento de uso del dominio público radioeléctrico por radioaficionados, aprobado por la Orden IET/1311/2013, de 9 de julio. Lo estudiaremos a fondo en la sección 12; por ahora basta con que sepas que existe y que es sorprendentemente legible.
Un detalle que alegra a mucha gente: para escuchar no hace falta licencia ninguna. Puedes comprarte un receptor (o usar uno gratuito por Internet) y empezar hoy mismo. De hecho, te lo recomendaremos constantemente: los buenos operadores se hacen escuchando.
El examen, sin misterio
El examen oficial consta de dos pruebas independientes:
| Prueba | Contenido | Preguntas | Para aprobar |
|---|---|---|---|
| Primera | Electricidad y radioelectricidad | 30 tipo test (4 opciones) | 15 aciertos |
| Segunda | Normativa de radioaficionados | 30 tipo test (4 opciones) | 15 aciertos |
- Duración total: 90 minutos.
- Se hace por ordenador, presencialmente, en las Jefaturas Provinciales de Inspección de Telecomunicaciones.
- Las respuestas en blanco o erróneas no restan: contesta siempre todo.
- Si apruebas una prueba y suspendes la otra, la aprobada se te guarda para la siguiente convocatoria.
- La solicitud se presenta telemáticamente en la sede electrónica del Ministerio (busca «diploma de operador de estación de aficionado», procedimiento de radioaficionados). Hay una tasa de examen, de importe modesto.
El temario oficial no se lo inventa España: es el programa HAREC (Harmonised Amateur Radio Examination Certificate), definido en la Recomendación T/R 61-02 de la CEPT, el organismo que coordina las telecomunicaciones europeas. Por eso, cuando apruebes, tu diploma incluirá el certificado HAREC y te valdrá para conseguir licencia en decenas de países casi sin trámites. Apruebas en Valencia y te reconocen en Viena.
Cómo cubre este curso el temario
El programa HAREC tiene dos mitades, igual que el examen. Así se reparten en las secciones del curso:
Prueba primera — electricidad y radioelectricidad:
- Electricidad y electromagnetismo básicos → secciones 2 y 3
- Componentes (resistencias, condensadores, bobinas, diodos, transistores…) → sección 4
- Circuitos (filtros, fuentes, amplificadores, osciladores) → sección 5
- Señales y modulación → sección 6
- Receptores y transmisores → sección 7
- Antenas y líneas de transmisión → sección 8
- Propagación → sección 9
- Medidas, interferencias y seguridad → sección 10
Prueba segunda — normativa:
- Qué es el servicio de aficionados y qué permite → sección 1
- Procedimientos de operación nacionales e internacionales → sección 11
- Reglamento español, UIT y CEPT, distintivos, bandas, potencias, sanciones → sección 12
Las secciones 11 y 12 son la recta final del examen; todo lo anterior construye los cimientos para que, cuando llegues, la normativa te parezca sentido común escrito en lenguaje administrativo.
Consejos de estudio honestos
- No memorices sin entender. El examen es tipo test y hay bancos de preguntas por ahí, y sí, hay gente que aprueba empollando respuestas. Luego se compran una emisora y no saben por qué su antena no funciona. Tú vas a entender; la memoria vendrá sola.
- Escucha desde el primer día. Un receptor SDR gratuito por Internet (en la sección 6 te contamos cómo) convierte la teoría en algo vivo.
- Haz los exámenes de cada sección. Están calcados en estilo al oficial. Cada fallo con su explicación vale más que tres lecturas.
- Al final, machaca tests. Cuando termines el curso, dedica un par de semanas a hacer exámenes de práctica (en la última sección te decimos dónde hay bancos de preguntas gratuitos). Es el pulido final, no el edificio.
- Ritmo sugerido: una sección por semana es un paseo; una cada tres días, un buen tren. En uno a tres meses puedes estar sentado ante el examen.
Una última cosa antes de empezar
Vas a aprender un oficio antiguo y vivísimo a la vez. En las próximas páginas hay átomos y decretos, ionosfera y código morse, pero sobre todo hay una idea: que una persona corriente, con un cacharro y un hilo de cobre, puede hablar con el mundo sin depender de nadie. Hay noches en que eso es un pasatiempo precioso. Y hay noches, muy pocas, en que es lo único que queda.
La historia empieza en una de esas noches.